Pequeños suministros de curiosidad e información variada
31 Dic. 2004
A falta de unas horas para el nuevo año, y unas horas antes de escribir esto, he recordado que todos los años, al son de las doce campanadas, comemos doce uvas. Pensaba yo que, a lo mejor, se hacÃa esto como tributo a algún Dios antiguo de la fertilidad, o para pedir que el año entrante fuese propicio, o cualquier cosa, antes que su verdadera explicación. Por lo visto, esta tradición se remonta -sólo- al 1909, cuando un excedente en la producción de uvas por parte de unos cosecheros alicantinos les llevó a pensar en cómo deshacerse de la sobreproducción. Y por eso, todos los años, media España se atraganta a eso de las 00:01, y felicitamos el año con la boca llena -que por otra parte, siempre será mejor asÃ, que vacÃa-.
Ya puestos, he rebuscado en los orÃgenes de otras tradiciones tÃpicas de estas fechas. Por ejemplo, la Navidad -abreviatura de Natividad, o nacimiento- se celebra el dÃa 25, no porque Jesús naciese ese dÃa, sino porque los romanos celebraban ese dÃa el nacimiento del Sol Invencible. El Papa Liberio, en el siglo IV, fijó ese dÃa para que la transición entre la religión politeÃsta romana a la monoteÃsta cristiana no fuese tan brusco, y las fiestas coincidiesen.
También los reyes magos tienen su propia historia. A pesar de que en los escritos antiguos nos aparecen mucho, se convirtió en tradición y se ha mantenido con el tiempo. En un principio, eran magos persas, y no eran sólo tres: en unos sitios se habla de cuatro, de seis, de veinte.. hasta de sesenta!. Sin embargo, los magos persas tenÃan muy mala fama, por lo que se les cambió el rango a reyes de Oriente. Es curioso también que Baltasar no fue siempre negro. Hasta el siglo XVI era blanco, hasta que la iglesia decidió cambiarlo por motivos estrátegicos. Y sólo traen regalos desde el siglo XIX.
En cuanto a Papa Noel, Santa Claus, o San Nikolaus, casi todo el mundo sabe que el hecho de que sea rojo es invención de la Coca-Cola. La figura de Papá Noel está basada en la de San Nicolás, un sacerdote que vivió durante el siglo IV en TurquÃa, llegó a ser arzobispo de Myra e hizo a los más necesitados beneficiarios de su fortuna personal. Después de su muerte, su fama se extendió, y comenzó a ser protagonista de gran cantidad de leyendas. La tradición de San Nicolás arraigó de forma especialmente intensa en Holanda, a partir del siglo XIII (entonces se le representaba vestido con ornamentos eclesiásticos, con barba blanca, montando en un burro) pero luego cruzó el Atlántico. Ya en 1809 Washington Irving, amante del folklore europeo, escribió su Historia de Nueva York en la que contaba la trayectoria de este personaje que pronto encandiló a mayores y pequeños.
Otras tradiciones y supersticiones, más paganas si cabe, son llevar ropa interior roja, en otro sitios ropa interior vieja, o la ropa interior del revés, brindar sobre la pierna derecha, con oro en la copa, sacar las maletas a la puerta, tradiciones que, en definitiva, sirven para hacernos creer que el año entrante será mejor.
Feliz año, y asà sea.
12 Nov. 2004
Los termómetros por estos lares ya han pasado -hacia abajo- de los 0º. Fuentes cercanas, por tanto más fiables que www.wetter.de o Euronews, me informan de que en Stutgart y Saarbrücken (al sur de Alemania) ya ha nevado. Aquà -Emden- imagino que por la proximidad a lo que los alemanes llaman mar -que más bien parece sopa de espinacas- todavÃa no hemos podido disfrutar de la nieve.
Y es que los primeros dÃas, la nieve es entretenida. Luego, como sucede en el mail que todos -imagino- hemos recibido del “Estudiante Erasmus en Helsinki“, con la nieve y los renos…, se hace cansino. Ya no te hace gracia que la rueda de la bici resbale, o tener que estar siempre alerta de que el gracioso de turno te estampe una bola en la cara, y que la bola fragmentada se meta entre tu piel y tu chaqueta. Además, cuando digo “nevar” no me refiero a copos de nieve que caen apaciblemente sobre tu cabeza. No. Eso si acaso cuando se acerque más la navidad, que aquà en Alemania es como en las pelÃculas. Cuando digo “nevar”, se parece más a las ventiscas de Viven. Es lo que tiene vivir en la capital mundial de los aerogeneradores -que no son causa, sino efecto-.
Aunque siempre será mejor, en mi opinión, la nieve que la lluvia. Asà que voy a disfrutar de ella, y más en estas fechas que se acercan. Las últimas navidades con nieve en ¿mucho tiempo?.
Carpe diem.
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