Pequeños suministros de curiosidad e información variada
16 May. 2006
La primera vez que oà hablar de las “Cajas de ritmos humanas” (Human Beatbox en inglés), fue en Septiembre de 2003, gracias a Dennis, un amigo erasmus holandés, cuando estaba en Emden, Alemania. Fuimos un dÃa a Holanda (Deventer, más concretamente), y allà se suponÃa que -además de estar en una fiesta brutal- tenÃamos que asistir a este espectáculo en cuestión: las cajas de ritmos humanas. Al final -por razones que no vienen al caso- ni mi buen amigo Carlos ni yo pudimos verlo, pero nos comimos el Kebab más rico del mundo.
Volviendo al tema que hoy -justo hoy, y no cualquier otro dÃa- nos concierne, aquà te dejo un par de muestras -una con mucho más mérito que la otra; ya lo entenderás- de lo que una persona con un micrófono puede hacer. Con su voz, me refiero…
Y con un poco de ingenio.. se puede hacer esto otro:
SÃ que estaba rico el kebab, sÃ. Te apetece otro?
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