No, no voy a hablar de la peli que lleva ese título (aunque he leído que no está del todo mal).

Alrededor de 1960, Edward Lorentz intentaba poder vaticinar el comportamiento de la atmósfera mediante modelos matématicos, para poder así predecir el tiempo. Y lo consiguió. Los factores que influyen en la atmósfera son de sobra conocidos. Sin embargo, se dió cuenta de que una pequeña alteración en las variables, producía un gran cambio en el resultado final. Con lo cual, un diminuto error (como despreciar decimales) provocaba un cálculo totalmente falso. Fue él quien puso el ejemplo del efecto mariposa, atribuyendo al batido de las alas del insecto, catástrofes a miles de kilómetros de distancia. Es por ello que las predicciones meteorológicas a largo plazo (más de 6 horas) se suelen equivocar.

Igual que con la atmósfera, todo lo que conocemos se rige por unas ecuaciones, unos comportamientos. Todo forma un modelo matemático inmenso, que conocemos como el día a día. Y es a esto a lo que iba. Puede que más de una vez (o puede que ninguna) haya hablado contigo sobre esto. Lo mismo que ocurre con el efecto mariposa aplicado a las predicciones del tiempo, ocurre con el día a día. Todo lo que pasa, y no sólo lo que te pasa a ti, influye en tu vida. Todas las mariposas.

Hay una película, Corre Lola, corre, que trata este tema. Pequeños cambios en cosas que, aparentemente, no tienen importancia, hacen que los resultados sean totalmente distintos.

No creo en el destino, pero tampoco creo tener el control de lo que me sucederá. Nuestro futuro no depende sólo de nosotros mismos.

¿Y tú qué piensas?

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