Pequeños suministros de curiosidad e información variada
28 Abr. 2005
El siguiente artÃculo fue escrito en la madrugada del miércoles al jueves 21, en la estación de trenes de Dortmund, y transcrito ahora para tu uso y disfrute.
Después de intentar alquilar un coche, y no conseguirlo por no tener tarjeta de crédito, mato el tiempo escribiendo esto en mi agenda. Lo que era un viaje de cinco horas -dos y media en avión y dos y media en coche- se ha convertido -asà de pronto- en uno de 15 -dos y media de avión, bus hasta la estación de tren, espera de cinco horas, y dos trenes más-.
Estoy en un bar de la estación, el único que abre de 6 a 5 de la mañana. Ya te puedes imaginar la gente que -a parte de mÃ- ronda estos lugares. Y como no tengo mucho que hacer, ni mucho sueño, agudizo mis sentidos -especialmente dos de ellos- para recoger la siguiente conversación.
No se conocen, ni siquiera se habÃan visto antes. Ella, francesa, pero con rasgos argelinos, joven (35). Sentada en una esquina del bar. No ha pedido nada. Él entra en el bar. Alemán. Ya está borracho, pero lo primero que hace es pedir una cerveza. Chaqueta de cuero, vaqueros, gorra de cuadros. Pelo canoso y largo. Se sienta en la otra punta. Al pedir la segunda cerveza, se acerca -no a mÃ, sino a ella-. Y dice…
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18 Abr. 2005
Un 18 de abril -no uno cualquiera, sino el de 1905- Albert Einstein, a los 26 años, publicó cuatro trabajos en la revista ciéntifica alemana “Annalen der Physik”: los cuatro artÃculos del “Annus Mirabilis”, en los que explica el movimiento Browniano, el efecto fotoeléctrico y desarrollaba la relatividad especial y la equivalencia masa-energÃa. Precisamente, su trabajo sobre el efecto fotoelétrico -y no sobre la relatividad- fue lo que le valió el Premio Nobel en FÃsica en 1921. Pero hoy no sólo se cumplen cien años desde la publicación de estos artÃculos, sino también los cincuenta años de la muerte de este genio.
Por eso la UNESCO a proclamado el 2005 como el Año Internacional de la FÃsica. Además, la revista TIME le considera uno de las 100 personas más influyentes -para bien o para mal, que también está Hitler, entre otros- del siglo XX.
Desde El Mundo, se puede ver un pequeño video sobre su vida. Copiando -y pegando- directamente del artÃculo -¿eso es legal?- de este periódico:
…fue un niño inquieto, que no aprendió a hablar hasta pasados los cuatro años, y muy mal estudiante. El jovencito Einstein no soportaba la escuela, la rigidez, las normas, y detestaba asignaturas como las Humanidades, la Historia, la GeografÃa… todas las que requerÃan memorización.
¿Ves Lucas? Vas por el buen camino.
6 Abr. 2005
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Cada mes -casi con más frecuencia de lo que se actualiza esta página, je, je- Google publica un ranking con las palabras más buscadas en su buscador. Se conoce como Zeitgeist -en alemán, espÃritu del tiempo- y puedes ver un resumen de todos los meses, gracias a Googlemania. El ranking de este mes está encabezado por “el mundo“, “infojobs” y, por supuesto, “san valentin“. Las de marzo ya se pueden intuir, ¿no?
Esta ´-humilde- página no se quiere quedar corta. Resulta curioso cómo llega la gente hasta aquÃ. A parte de la gente que sabe la dirección de memoria, o la tienen en los favoritos -o la gente que invito a mi casa y obligo a que la visiten desde mi ordenador-..¿qué busca la gente en Google, Yahoo, y demás buscadores para llegar hasta esta página? Estás tranquilamente navegando por internet -si nadie te lo cierra-, leyendo el correo, buscando información sobre cómo pintar tu casa, o te preocupan los diferentes ornamentos eclesiásticos que existen, y de pronto.. te plantas aquÃ. Ésta es la -cuando menos, curiosa- lista:

Agredecer al gremio de pintores sus múltiples visitas, a los extrangeros que quieren aprender español por estas tierras, a los amigos de elena -y elena, felicidades-, a la gente con inquietudes culturales -aunque sólo sea los dÃas 8 y 9 de abril-. Y gracias a ti, que de una forma u otra has llegado a esta página, y has leÃdo hasta aquÃ.
4 Abr. 2005
Ni de hombres, ni de mujeres. Un estudio publicado en la revista Science revela que los animales también se rÃen. Según dicho estudio habÃa formas de risa y juegos en otros animales miles de años antes de que el ser humano apareciera con sus carcajadas y, después, con su expresión oral. Jaak Panksepp, uno de los psicólogos que ha llegado a tales conclusiones, afirma que los mejores resultados se observan en las ratas -posiblemente entre las ratas, los chimpances, y los perros, éstas sean las que más se parezcan a los humanos-. Al parecer, los roedores emiten unas cacofonÃas cuando se juega con ellas -lo tÃpico, terminas de comer, y vas a jugar un poco con tu rata- que provoca un acercamiento de las demás. Asà que ya sabes, si tienes problemas de ratas en casa, no les hagas cosquillas, o el resto vendrá corriendo. Por el contrario, si las torturas, seguro que las cacofonÃas que emiten ahuyentan a las demás.
Y es que la risa es muy buena para nuestro organismo: movemos más de 400 músculos, se descarga tensión, se eliminan toxinas, entra más aire en los pulmones, y se producen más endorfinas que alivian el dolor. Tanto es asÃ, que hay una terapia de la risa: la Risoterapia. El nombre no lo he inventado yo, y el que lo hizo estaba tan preocupado en reÃrse, que no se lo pensó mucho -Terapia de Panksepp, por ejemplo, hubiese sonado mucho más serio, aunque Carcajadoterapia hubiese sido peor-.
Por eso, el gobierno español -el que esté en ese momento en el poder, no importa mucho el nombre- quiere que los niños se beneficien de todas las ventajas que la risa aporta a nuestro cuerpo. ¿Qué mejor que telvisar programas divertidos y de humor, como El diario de Patricia, A tu lado, o Gente, en las horas en que los niños generalmente ven la tele?
En cambio yo, como sà me preocupo por ti, aquà te dejo unas cuantas webs de humor, para que muevas esos 400 músculos, que ni sabÃas que tenÃas:
Ningún animal fue herido durante la publicación de este post. El consejo cruel haciendo apologÃa de la tortura a las ratas no está contrastado. El autor torturó más de 10 ejemplares, y éstas seguÃan viniendo. Ninguna rata fue herida -de gravedad- durante las torturas. En realidad, adoro las ratas. Me gustan tanto que a veces no limpio el piso a ver si viene alguna.
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